CONFESION DEL
SALMO 91
En el nombre de Jesús,
yo declaro que habito al abrigo del Altísimo y moro bajo la sombra del
Omnipotente. Diré yo a Jehová: Esperanza mía, y castillo mío; mi Dios, en quien
confiaré. El me librará del lazo del cazador y de la peste destructora. Con sus plumas me cubrirá, y debajo de sus
alas estaré seguro, escudo y adarga es su verdad. No temeré al terror nocturno, ni saeta que
vuele de día, ni pestilencia que ande en oscuridad, ni mortandad que en medio
del día destruya. Caerán a mi lado mil,
y diez mil a mi diestra; mas a mi no llegará.
Ciertamente con mis ojos miraré y veré la reconpenza de los impíos. Porque he puesto a Jehová, que es mi
esperanza, al Altísimo por mi habitación, no me sobrevendrá mal, ni plaga
tocará mi morada. Pues a sus ángeles
mandará cerca de mi, para que me guarden en todos mis caminos y en sus manos me
llevarán para que mi pie no tropiece en piedra, sobre el león y el áspid pisaré
y hollaré al cachorro del león y al dragón. Por cuanto en él he puesto mi amor
él también me librará; y me pondra en alto por cuanto he conocido su
nombre. Lo invocaré y él me responderá;
conmigo estará en la angustia y me librará y me glorificará. Me saciará de larga vida y
me mostrará su salvación.